Premio "Follow your Senses" otorgado por "Escape to Puerto Rico" a    

"sixtofebus.com", como una de las mejores Páginas Cibernéticas de Puerto Rico.

 

 

 

Pintor Internacional

Don Sixto Febus  junto a su querida madre,

Doña Inés Rivera a los 107 años.

 

 Pintura original "La Carreta" por Sixto Febus

Los invitamos a visitar la Galería de Arte " Sixto Febus"

señalada en la paleta de pintor en la página principal

          El Dr. Sixto Febus Rivera es conocido mundialmente como un extraordinario pintor  y restaurador de obras de arte. El artista es natural de Corozal, donde nació el 18 de agosto de 1918. Por los pasados 35 años a residido en Bayamón. En ambas comunidades ha sido incluido en la Galería de Hombres Ilustres. El pintor  Febus se ha destacado como:

            *            Pintor Internacional

            *            Restaurador de Obras de Arte

            *            Escritor, Poeta, Declamador, Artista

            *            Maestro,

            *            Filántropo

            *            Campeón  Mundial de Escritura en Taquigrafía y Mecanografía

           Existen miles de obras de arte pintadas por Don Sixto Febus que están distribuidas entre Estados Unidos, Europa, México, República Dominicana, países de América Central y del Sur, y en Puerto Rico. En la isla, ha pintado  galerías de presidentes de compañías importantes, galerías de hombres ilustres de Puerto Rico, miles de obras religiosas que ilustran enseñanzas y datos bíblicos, obras de escenas pintorescas de Puerto Rico, retratos de personas, bodegones, y reproducciones de obras famosas, entre muchísimas otras categorías.

           Los invitamos a visitar sus dos (2) Galerías de Arte en esta página cibernética. Cada una contiene 300 de sus obras, para un total de 600. Estas obras son una representación de las miles que ha pintado. Cada una refleja diferentes estilos y técnicas. Será como visitar un museo, donde se exponen las obras de los más grandes pintores de la historia. Les recordarán sus visitas a los grandes museos, pues les mostrará obras creadas usando las técnicas de la mayor parte de los grandes pintores clásicos y modernos. El amor hacia Dios, al ser humano, el perdón, la misericordia, la naturaleza, nuestro Puerto Rico, todo está ilustrado por este genial pintor. Sus límites como pintor parecen no tener fin, tanto en cantidad como en excelencia. Por ejemplo, cuando apreciamos la obra número 082, Los Tesoros del Vaticano, podemos ver su esplendor y que no le falta ni un pequeño detalle en la obra, pues está increíblemente realizada.  Le siguen de la 083 a la 087 una selección de catedrales de Europa (los originales de estas obras fueron pintados a tamaño gigante, en comparación con obras normales). Bastan estas seis obras para reconocer y definir su habilidad con el pincel. Los invitamos a que examinen, en la obra 083, el baldaquín del arquitecto Bernini, que cubre el altar papal con sus gigantes columnas torneadas, construidas de bronce, en la Basílica de San Pedro en la Ciudad del Vaticano. Gran parte de las  obras de Don Sixto son dignas de ser presentadas y conservadas en cualesquiera de los Museos del Mundo.

      Las obras de las Galerías Cibernéticas están disponibles para verse y disfrutarse, pero no para ser copiadas por razones de derechos del autor y de los dueños.

        Don Sixto les agradece grandemente a todas aquellas personas que poseen obras realizadas por él y que han permitido retratarlas con el propósito de  exhibirlas en su Galería Cibernética, de manera que el mundo entero pueda admirarlas. Veamos su obra como Pintor Internacional.

*           Pintor Internacional

Sixto Febus - 2004

           Hay  muchas personas amantes del arte en la isla que tienen colecciones privadas de obras de Don Sixto que sobrepasan la cantidad de cincuenta. Realmente lo que tienen estas personas son  museos privados de las obras de Don Sixto.

           Sus obras han sido expuestas en prestigiosos museos y galerías en Estados Unidos, en Francia, Austria, España, Italia, Australia, en Puerto Rico y otros países latinoamericanos. Entre los más reconocidos museos, podemos mencionar el Instituto de Arte de Chicago, el Museo de Arte de Cleveland, el Museo Albertina de Viena, la Escuela de Bellas Artes, en Barcelona, España, The Cooper Union Museum of New York, el Museo de Arte de Filadelfia, el museo Dixon Collection en Sydney, Australia, el Albright Art Gallery, en Búfalo, New York y en el de la Universidad de Puerto Rico. Las obras han sido también exhibidas en el Capitolio de San Juan, donde el pintor recibió un merecido reconocimiento por la Legislatura de Puerto Rico en el año 2003.

           Pergamino de Felicitación de parte de profesores y catedráticos de la Universidad de Madrid presentado al Dr. Sixto Febus luego de recibir su grado honorario de Doctor en Artes, de la Universidad Central de Madrid, España.

           Algunas personas se refieren a Don Sixto Febus como el "Pintor de Presidentes, Reyes y de Artistas". Tienen razón, estos son algunos de los títulos honorables de las grandes personalidades que Don Sixto a pintado.

           A solicitud del Presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy, Don Sixto pintó los retratos del Presidente y el de su esposa Jacqueline. Don Sixto fue a Nueva York a encontrarse con su representante y entregarles las obras. Luego conoció al presidente Kennedy y a la Primera Dama, en visita a Washington, D.C.

               

  Presidente John F. Kennedy                              Jacqueline Bouvier         

          También pintó el retrato del Presidente Lyndon B. Johnson. En este caso fue invitado por el Presidente Johnson a ir a su rancho en Texas, para trabajar en la obra. El presidente Johnson era conocido por sus fuertes críticas a los pintores cuyos retratos no eran de su agrado. Por ejemplo, le rechazó el retrato que le hizo el artista Peter Hurd porque no resultó de su agrado. El Presidente consideró exageradas las patas de gallina que el artista le pintó al lado de sus ojos. Como Don Sixto tenía conocimiento de este incidente, se ocupó de atenuar en su obra las patas de gallina, que en realidad lucía el Presidente. El Presidente Johnson quedó tan encantado con la obra que le solicitó pintara a su esposa Lady Bird, a su hija, al nieto y al yerno. El Presidente Johnson llamó a su amigo Richard Nixon (el que posteriormente fuera presidente de los Estados Unidos) para que viniera a ver el cuadro que le pintó Don Sixto, pero a éste no le causó gran sorpresa ya que Mr. Nixon conocía al pintor y la excelencia de su arte, desde hacía varios años.

    Obras por Sixto Febus

           Durante su estadía de estudio y trabajo en París, Francia, Don Sixto fue seleccionado entre un grupo limitado de pintores para recibir clases especiales en la Universidad de La Sorbona, del maestro Pablo Picasso. Durante los estudios, se creó una buena amistad entre estos dos grandes pintores. Un detalle interesante sobre esta amistad es que al maestro Pablo Picasso le gusto la técnica de pintar de Don Sixto y le solicitó que le pintara su retrato. Don Sixto Febus, con mucho gusto y honor, le pintó la obra y se la regaló. En cambio, el maestro Picasso, le obsequió a Don Sixto una de sus obras, la cual él conservó por mucho tiempo y finalmente se la regaló a su hija que vive en Suiza.

           Don Sixto ha logrado aprender las técnicas de pintar de muchos conocidos pintores. Entre ellos, Leonardo da Vinci, Picasso, Manet, Botero, Rembrandt, Modigliani, Van Goth, todos con estilos y técnicas variadas. Nos cuenta Don Sixto que mientras estuvo en Europa, con dos de sus cuadros, uno pintado con las técnicas de Picasso, y el otro con las de Modigliani, logró, sin intención de hacerlo, confundir y engañar a varios expertos de Arte los cuales aseguraban que sus dos obras eran originales de estos dos grandes maestros. Humildemente, Don Sixto les reveló que los cuadros fueron creados usando las técnicas de estos pintores, pero que no eran originales de ellos. Estos quedaron sorprendidos y reconocieron la habilidad de nuestro compatriota.

Autorretrato de Don Sixto Febus

Pintura de su propia imagen

pintando las figuras de "Angelitos Jugando"

           El ganar el Primer Premio Mundial de escritura en Taquigrafía y Mecanografía en Nueva York, tema que se discute en otra sección, le abrió la puerta a Don Sixto para entrar a Hollywood, California.

           Como resultado de su triunfo en el ámbito mundial, en la escritura de Taquigrafía y Mecanografía celebrado en Nueva York por la Compañía Gregg al obtener el Primer Premio, esto le permitió conocer personalmente a una artista de origen Griego, conocida como Alma Calvin. La artista Calvin le presentó a la actriz Joan Crawford, la gran artista del cine hablado que todos conocemos. La artista Crawford, al saber del arte de pintar que tenía Don Sixto, le solicitó que le hiciese su retrato, lo cual él hizo con esmero. Ella quedó super encantada con la obra. La Sra. Calvin también quiso que le pintaran su retrato. Joan Crawford le refirió a otro compañero artista, de nombre Frank Arnold, al cual Don Sixto empezó a pintar su retrato pero por cosas del destino, ambos artistas fueron llamados desde Hollywood para ir a firmar una película.  Como consecuencia, Don Sixto fue invitado a ir a California y hospedarse en la  casa de Joan Crawford para terminar de pintar la obra iniciada para el artista Arnold. Don Sixto aceptó la invitación y se fue a California a vivir a la casa de Joan Crawford. Luego, de terminar la pintura, fue tan grande la satisfacción de todos con su arte, que motivó que el pincel de Don Sixto no parara de pintar. Joan Crawford le presentó a la famosa artista Loretta Young, a la cual Don Sixto también le pintó su retrato. El esposo de Loretta Young, Thomas Lewis, quedó sumamente impresionado con la obra de su esposa. Recuerda Don Sixto que Mr. Lewis comentó, como un vaticinio, "que el genio talentoso pictórico del joven Febus le llevaría algún día a ser reconocido universalmente al lado de pintores de la categoría de Leonardo da Vinci, Rafael, Velázquez, Rubens y otros". Mr. Lewis también solicitó que Don Sixto le hiciese su retrato.

           Fue tal el éxito como pintor del joven Febus en Hollywood, que fue recomendado por el señor Lewis a los estudios cinematográficos de la Warner Brothers para diseñar los pasajes iniciales escenográficos de dos renombradas películas de esa época,  llamadas Hojas de Otoño y La vida Empieza Mañana.

           No obstante, Hollywood, a pesar de sus bienandanzas, no fue la última meta del joven artista borincano. Regresó a Nueva York y fue a saludar a su amiga artista, Alma Calvin. Como ella conocía ampliamente la preparación académica de Don Sixto Febus, lo recomendó para que fuera a trabajar como profesor de arte e idiomas en el Colegio Comercial Thompson en Manchester, Pennsylvania, cuyo dueño era amigo de ella. Don Sixto fue a entrevista y lo contrataron de inmediato para trabajar de profesor de arte, de idiomas, y de cursos comerciales en el colegio. Don Sixto trabajó durante un año y medio en dicha institución.  Luego, decidido a obtener su Maestría en Artes, en la Universidad de Nueva York, renunció a su trabajo en el colegio.

           Partió para Nueva York, se matriculó en la universidad y empezó sus estudios. Durante sus estudios, Don Sixto participó en un certamen de arte de ámbito mundial que ofreció la Academia de Bellas Artes de Roma. El tema era libre y estaba destinado a pintores profesionales. El participó con una obra con un tema de carácter bíblico la cual tituló “Cristo en Getsemaní”.  Al finalizar el certamen, la obra de Don Sixto recibió el Primer Premio de dicha prestigiosa Academia, lo cual constituyó un gran triunfo para él en el ámbito mundial. La Universidad Central de Madrid, en reconocimiento a su proeza, y a varios trabajos que había realizado previamente en dicha universidad, se le confirió el título de Doctor Honoris Causa en Bellas Artes. Luego de terminar su Maestría en Nueva York, con el alto honor de Magna Cum Laude, Don Sixto regresó a España, donde estudió y recibió su grado de Doctor en Artes de esa misma universidad.

           Don Sixto regresó a Puerto Rico, y continuó su carrera de profesor y artista del pincel. Trabajó como profesor de artes en el Departamento de Instrucción Pública, y en la Universidad de Puerto Rico. Para ese tiempo, se destacó como uno de los mejores, más prolíferos y mejor cotizados pintores en la isla. En 1972, por su labor como Pintor Internacional, recibió uno de los codiciados premios "Agueybaná de Oro" otorgados a los artistas más destacados de Puerto Rico.

Agueybaná de Oro - Otorgado a Don Sixto Febus en 1972

           Las pinturas de Don Sixto han merecido críticas favorables en los periódicos New York Times, de Nueva York, The Gazette, de Pensilvana, El Tiempo, de Bogotá, Gazette, de París, La Prensa, de Nueva York, el Herald Tribune también de Nueva York, y El Nacional, de Venezuela, entre otros.

           Hace varias décadas Don Sixto fue invitado especial por nuestro gran artista y gloria del país, José Miguel Agrelot, a su programa de televisión conocido como "Parece Increíble", donde se presentaban destacadas personalidades puertorriqueñas.

           También fue invitado a muchos otros programas de la televisión, y de la radio, incluyendo varios de los programas televisivos del gran empresario puertorriqueño Don Luis Vigoreaux. Fue invitado en varias ocasiones a los programas del canal religioso del Reverendo Lcdo. Rafael Torres Ortega, incluyendo su reconocido programa "Ausubo". Participó en numerosas ocasiones en el programa radial de Don José Miguel Agrelot, "Su Alegre Despertar" y en muchos otros programas radiales.

Don Sixto Febus en uno de los Programas de televisión

de Luis Vigoreaux

           Por otro lado, y casi imposible de creer para una personalidad como la de Don Sixto,  fue empleado del Gobierno de Puerto Rico por 4 años, desempeñándose como estenotipista en la Legislatura de Puerto Rico. ¿Cómo sucedió eso? Pues como parte del contrato de una beca que recibió del gobierno para realizar estudios en Estados Unidos para aprender a operar una máquina especial para estenotipistas. Como parte de su beca-contrato de estudios, tenía que prestar sus servicios como empleado público durante cuatro años, lo cual hizo en la Cámara de Representantes de Puerto Rico.

Tarjeta de Identificación de Empleado en el Capitolio de PR

          Por su preparación académica, especialmente en idiomas, de los cuales conoce a perfección cinco de ellos (Español, Inglés, Francés, Italiano, Portugués), en la Cámara de Representantes, además de sus funciones normales de trabajo, le asignaban tareas de asistente en los protocolos para darle la bienvenida y la asistencia a las distintas personalidades de otros países que visitaban El Capitolio.

           Durante su estadía como empleado en la Cámara de Representantes, Don Sixto conoció personalmente al Presidente, Hon. Santiago(Chaguín) Polanco Abreu, y a otros distinguidos puertorriqueños como el Hon. Ernesto Ramos Antonini, a la Hon. Alcaldesa de San Juan, Doña Felisa Rincón de Gautier, al Hon. Don Luis Muños Marín, al Hon. Don Luis A Ferré, y otros grandes e ilustres puertorriqueños. A todos ellos, tuvo el honor de conocer personalmente, y además, pintar sus imágenes al óleo.

           Las obras de arte de Don Sixto Febus podrían llegar a muchos miles. Están diseminadas a través del mundo entero. Entre ellas podemos mencionar las reproducciones de la "Mona Lisa" de Leonardo da Vinci, la de "The Storm", de Pierre Auguste Cot, de "Young Man by the Sea", de Hippolyte Flandrin, "Flaming June", de Sir Frederic Leighton, y muchas otras reproducciones de obras de grandes pintores. Algunas de estas reproducciones podrían ser consideradas mejores que las originales por el sencillo hecho de que sus técnicas de pintura, altamente depuradas y mejoradas, en muchos casos,  podrían ser de mejor estilo y profundidad que la de los artistas que hicieron las obras originales. Esto le permite a Don Sixto darle la belleza,  detalles y elegancia a sus reproducciones que las que podrían observarse en algunos de los originales. Estimo que en muchas ocasiones sería preferible llevarse a la casa la reproducción, en vez del original, aunque sabemos que el original va ligado a la fama  del pintor. Aunque la creencia general es que una copia siempre es inferior al original. Sixto nos prueba que necesariamente esto no es así.

Don Sixto Febus muestra su reproducción de La Mona Lisa (La Gioconda)

obra original de Leonardo da Vinci

           Las calificaciones de Don Sixto Febus quedan evidenciadas con el hecho de haber sido contratado por los mejores museos del mundo para restaurar obras de arte de pintores clásicos, mundialmente reconocidos. Un pintor que puede eficazmente restaurar una obra, debe tener la capacidad de crearla o reproducirla. Don Sixto restauró obras de arte para el Museo del Louvre, en París, Francia; para el Museo del Prado en Madrid, España; y para el Palacio de Buckingham de los Reyes de Inglaterra. Además a restaurado muchas obras para coleccionistas y para personas que se le han dañado obras valiosas.

           Por todo esto, en su destacada participación en el arte pictórico, Don Sixto es y será siempre conocido como el "Pintor de Presidentes, Reyes y de Artistas".

Recientemente, algunas de sus obras fueron expuestas en el Capitolio en San Juan, en las Oficinas del Contralor de Puerto Rico, y en varias universidades en el Área Metropolitana

           El año pasado (2003), Don Sixto fue homenajeado y distinguido por la Asociación de Ex Alumnos de la Universidad de Puerto Rico, Con el Premio como Ex Alumno Destacado fuera de Puerto Rico.

           También, fue seleccionado por la organización norteamericana que origina el programa “Prime Time Awards Program”, como el representante de Puerto Rico, para el año 2003. Esta organización selecciona anualmente, en todos los Estados de la nación, inclusive el Estado Libre Asociado de Puerto Rico, la persona de mayor edad que todavía está trabajando y se ha destacado de forma extraordinaria en su carrera profesional. Don Sixto lleva 80, de sus 85 años, pintando obras de arte.

Placa de Reconocimiento, en fina calidad de cristal,

otorgada a Don Sixto Febus como

"Outstanding Older Worker 2003"

         Hasta el presente, este distinguido pintor puertorriqueño ha sido galardonado con sobre 100 placas de reconocimiento durante su carrera artística.

Homenaje a Don Sixto Febus

Actividad celebrada el 18 de abril de 2004

           El pueblo de Corozal le dedicó el Centenario de existencia del puente Mavillas a este ilustre hombre Corozaleño. Las razones... Hay de sobra, veamos la historia.

           El puente sobre el Río Mavillas de Corozal es uno construido de mampostería, iniciado en la época de los españoles, y terminado con la recién llegada de las tropas americanas en el 1903. Está actualmente ubicado en la carretera #159, muy cerca del pueblo. El diseño del puente es tipo arco, con un largo de 25.50 metros y un ancho de 4.60 metros. Consta de un sólo arco y fue terminado en 1903.

 

Puente Mavillas

           La figura del puente de Mavillas se ha convertido en uno de los símbolos del pueblo de Corozal. Su belleza e historia a dado lugar ha ser considerado y aceptado entre los monumentos de patrimonio mundial. Podemos decir que el puente ha posado para pintores, caricaturistas, para fotógrafos, y para todos aquellos que lo visitan para observar sus bellas líneas de arquitectura medieval. Muy parecido al puente, pero de cuatro arcos, que nos ilustra Leonardo da Vinci, al fondo de su Mona Lisa. No obstante, el puente Mavillas también ha servido a poetas y escritores para darle rienda suelta a sus musas

           Una de las leyendas favoritas en el pueblo se relaciona con la existencia de una mujer sin cabeza, la cual ronda las áreas del puente Mavillas. En el libro "Diez de Mis Cuentos", cuyo autor es el Dr. Sixto Febus, narra en uno de sus cuentos que una noche al regresar de su trabajo en San Juan,  le dio  transportación en su vehículo a una señora que estaba parada adyacente al puente. Para que ésta no se fuera a ofender, o pensara que él se estaba aprovechando de la ocasión,  no la miró directamente y que ella se sentó en el asiento de atrás de su vehículo. Luego de un tramo recorrido, y una conversación que podemos decir que era de soliloquio de parte de él, ya que ella no le contestaba las preguntas, o respondía a su conversación, ella le solicitó, finalmente, que la dejara en el cementerio. Al bajarse, y verla por primera vez, de espaldas según se retiraba, Don Sixto se sorprendió que la mujer no tenía cabeza.

           Don Sixto Junto al Personaje que representó "La Mujer Sin Cabeza", en la actividad del Centenario del Puente Mavillas

           Por tener de escenario el puente Mavillas, esta historia ha hecho que el pueblo reconozca al puente como el de la Mujer Sin Cabeza. Todos en Corozal, ya por tradición, conocen al puente Mavillas como el de la Mujer Sin Cabeza, y consecuentemente, se relaciona a Don Sixto Febus con el puente. ¿Qué mejor que designar a Don Sixto para representar a aquellos obreros de principios del siglo veinte que lo construyeron, y rendirle un homenaje simultáneamente, muy bien merecido para ambas partes.

           La actividad, favorecida por un sol brillante en su primera parte y refrescada por lágrimas de lluvia al final, fue estupenda. Se celebraron maratones de carreras de jóvenes de diferentes edades, hubo música típica donde desde niños, a mayores, versaron y cantaron loas al puente, a Don Sixto y a su querido Corozal. No faltaron las famosa picaditas de comer, entre ellos los mini-pasteles de arroz, pinchos y alcapurrias.

 

           La actividad, planeada con un año de anticipación, estuvo planeada y respaldada por el Hon. Alcalde y la Primera Dama, además de los organizadores de la actividad. Felicidades a todos. Excusen la ausencia de nombres, pero no los conozco a todos y no quisiera dejar el mal sabor de  obviar algunos por no conocerlos. Sin embargo, los asistentes siempre tendrán en sus recuerdos sus esfuerzos por hacer de ésta, una actividad digna de recordar y de repetirse todos los años.

 

           Don Sixto hace entrega al  Sr. Luis F. Garced, esposo de la señora Sandra López, una copia de su libro, Diez de Mis Cuentos, libro que tiene un significado muy especial para ella.

           La Lcda. Milagros de Jesús, estuvo a cargo de La lectura de la semblanza de Don Sixto Febus, la cual expresó de forma emotiva y con orgullo Corozaleño.

A Don Sixto se le obsequió una Placa de Reconocimiento que dice:

           No obstante, sabemos que el más grande reconocimiento para él, es el cariño y el amor de su pueblo. En cambio, Don Sixto les declamó su famoso poema "al pueblo de Corozal", de forma que sólo él sabe hacerlo.

 

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GALERIA DE ARTE SIXTO FEBUS

           La Galería de Arte "Sixto Febus" está ubicada adyacente a su residencia en la calle Atenas B-84 en la Urb. Extensión Forest Hills en Bayamón. La misma es atendida personalmente por Don Sixto. Es visitada por grupos de estudiantes de todos los niveles, grupos de pintores, profesores de arte, y el público en general. Don Sixto prefiere que se coordinen las visitas a su Galería.

Entrada a la Galería donde será recibido personalmente por Don Sixto Febus.

           Sus obras van desde miniaturas de aproximadamente 3 pulgadas a cada lado hasta obras de tamaño gigante para cubrir paredes completas. Encontramos en su Galería obras de estilos impresionistas, modernos, clásicos, retratos, reproducciones, en fin, todo lo que usted pueda desear.

           Grupo de artistas del "Taller de Arte" del Municipio de Bayamón, en su visita a la Galería. Don Sixto, a la derecha, les explicó detalles de sus obras a sus visitantes. A la izquierda de la foto se observa a la conocida artista pintora Elizabeth Fernández, y al centro, el destacado artista pintor y profesor de arte y pintura, el Sr. Raúl Rosado.

           Don Sixto intriga a este grupo de artistas con una de sus obras. Desde distancia, el concepto de la pintura representada es completamente diferente a cuando se está cerca de la misma. A la distancia vemos en la pintura lo que aparenta ser un temible monstruo.

           Sin embargo, al examinar la misma pintura de cerca, veremos que se trata de una pintura de Don Quijote de la Mancha montado en su estimado corcel, seguido por Sancho Panza.

 

Don Sixto Febus nos muestra su excelente obra, "Los Tesoros del Vaticano"

            Don Sixto Febus posa al lado de una de sus obras que lo distinguen entre los pintores internacionales. La obra muestra el baldaquín de Bernini y parte interior de la Basílica de San Pedro, en la Ciudad del Vaticano. Note los detalles de las tortuosas columnas de bronce del baldaquín que lo hacen lucir en tercera dimensión. Esta majestuosa obra fue adquirida por la Universidad Interamericana de Bayamón.

 

            Don Sixto le explicó detalles muy significativos a la destacada artista pintora Madeline Rivera Rodríguez, que lo acompaña, sobre su reproducción de la Obra pintada por el pintor inglés, Lord Frederick Leighton, llamada "Flaming June". El original de esta obra, valorada en millones de dólares, es propiedad y se encuentra en el Museo de Arte de Ponce. La reproducción de Don Sixto es de igual tamaño que el original en Ponce. ¿Le gusta?

 

           Don Sixto Febus acompañado por la reconocida periodista, la Srta. Nuria Sebazco. La Srta Sebazco le hizo una extensa entrevista para ser presentada en un reconocido programa de televisión.  ¡Estén pendientes!

Otras obras pintadas por Don Sixto Febus

Obra original de Don Sixto Febus titulada "Los Tres Amores"

         Por Favor, no vaya a creer que lo siguiente es una fotografía aérea del desaparecido e histórico Parque Central de Bayamón, el cual fue destruido para darle paso al Tren Urbano.

           Esta vista es una pintura al óleo por Don Sixto Febus donde ilustra para la historia, el desaparecido Parque Central de Bayamón, tamaño  40" X 60".

            La obra, fue pintada por Don Sixto Febus de una fotografía aérea (negativo de 35 milímetros) tomada por el ingeniero Samuel Laboy, amigo del pintor.

            Don Sixto muestra orgulloso su obra a un grupo de asistentes a su conferencia sobre Arte, en el "Caribbean University College", en Bayamón.

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            Terminaremos esta sección de: Sixto Febus, "Pintor Internacional", con algunos datos personales de su vida. Para el 1950, Don Sixto conoció, durante una visita que realizara a unos amigos, una bella joven doctora en medicina, de nombre Marie Schaller, natural de Suiza, la cual ejercía su profesión en un hospital en San Juan. Su amistad se transformó en amor y finalmente se casaron en Lucerna, Suiza, en 1953. Para esa fecha, Don Sixto tenía 35 y ella 27 años.

            Mientras vivían en Suiza, Don Sixto viajaba a España para terminar sus estudios universitarios de doctor en artes. Durante ese tiempo, su esposa, la doctora Schaller, trabajaba en un hospital en Lucerna. Luego de Don Sixto Febus recibir su grado de Doctor en Artes de la Universidad Central de Madrid, regresó con su señora a vivir en Puerto Rico. Él fue nombrado a trabajar como profesor en Artes en la Universidad de Puerto Rico.

            Luego, de vivir por un tiempo en Puerto Rico, el matrimonio Febus-Schaller procreó una hija, la cual llamaron Blanch Merle Febus-Schaller y apodaron Marlitche. Luego de varios años en la isla, su esposa y la  hija se fueron a vivir a Suiza, lugar que Don Sixto visita frecuentemente. Su hija Marlitche estudió piano en Viena y actualmente es una destacada pianista en Europa y vive con su madre en Lucerna, Suiza.  

Oleo de su hija Blanch Merle Febus-Schaller

cuando tenía 28 años.

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El ilustre escritor y poeta Jayuyano, Carlos Orama Padilla,

escribió el siguiente documento sobre Don Sixto Febus:

Carlos Orama Padilla (1905-1982)

SIXTO FEBUS, TRIUNFO Y AGONIA

El Niño y La Aldea

En la falda de las lomas de verde hijuriante el caserío nos da la sensación de una bandada de palomas, que cansadas tras el vuelo incesante, se detuvieran bajo el cielo a gozar de las delicias del paisaje que es el regalo de Dios. Corozal se asoma a la isla con el alborozo de su vida cristiana, sus campanas lla­mando al rosario y sus hijos oteando el horizonte de vivir entre conformista aldeano y proyección hacia el vórtice del mundo cambiante. Los niños llenan sus callejas con canciones y retos y hasta los caminitos polvosos y morenos, que suben a las cumbres, sienten las mínimas pisadas de los que anhelan el cielo en su búsqueda del triunfo.

Entre los niños, Sixto Febus, espigado, vivaracho, inteligente, es la excepción entre la ronda de niños vocingleros. Es el niño de la búsqueda eterna, la investigación del por qué de las cosas, el admirador del azul más profundo, del verde más llamativo, de la amapola más íntima, de la corriente más armónica entre los ríos y quebradas que circundan la aldea amable y acogedora. Es el creador en gestación y va de la mano de Dios por los caminos de la armonía. Tiene ya su libreta de apuntes y va anotando lo que motiva una canción, lo que merece el caudal de colores que guarda una paleta o aquello que es merecedor de detenerse un minuto en la vida para captarlo en su íntimo esplendor. Hay como un desposamiento entre el niño y el asombro de la aldea. En sus manos tiembla el vaso en que brindará luego el néctar del arte supremo que destila la isla maravillosa.

Surcos y Estrellas

Sixto Febus, millonario de estrellas y creador en ciernes, comprende las estrecheces del ambiente guiado por la mano ancha y cordial de una madre amorosa y comprensiva. El niño analiza su interior. Ve la luz del arte como una llama insoslayable pero advierte el camino largo a recorrer, el camino del orden utilitario, la búsqueda del pan de cada día. Es calculador y comprende que el cultivo del arte de por sí  sólo, no compensa otras necesidades urgentes de la vida y decide por breve etapa, “torcerle el cuello al cisne de Leda” y hacerse de una profesión. Estudia comercio y se hace mecanógrafo y taquígrafo pero ni aún así logra rehuir el afán artístico que padece y hace de la mecanografía un instrumento de arte y de la taquigrafía su medio para una consagración universal en la que el buen nombre de Puerto Rico adquiere perfiles de gloria. En una gran competencia mundial obtiene el campeonato entre miles de competidores. Por primera vez el niño espigado y vivaracho de Corozal ve su nombre en los periódicos del mundo, en varios idiomas, y expedito el camino donde florecen las espigas del pan y asegura La vida del hombre en el orden material y utilitario.

Y aquí es necesario hacer un paréntesis para recordar a José Antonio Dávila. Decía el malogrado autor de “Vendimia” que el problema no está en querer ser Poeta sino en querer dejar de serlo. Y sucedió que a la sombra del arado creció la margarita y más allá en la gota de rocío, el reflejo de la estrella deslumbró al Poeta que había en Sixto Febus.

Estudiaba en Bayamón siempre en desacuerdo su afán con el reloj. Subía y bajaba por nuestras calles, las calles de Bayamón, cargado de libros y de ilusiones. Escribía versos, versos bien hechos, de fondo y de factura y se iba a recitarlos a la tribuna insular de don Rafael Quiñones Vidal. Así nació su libro “Mosaicos”. El artista buscaba su proyección en el panorama isleño y la aldea nativa iba sintiendo el orgullo del espigamiento del niño  noble y fecundo que había en Sixto Febus. El también tenía una cita con la aldea y allá fue, ya mentor de la niñez y figura polivalente, a recorrer de nuevo los caminitos festoneados de ítamos-reales y dorados matorrales, a buscar espigas recamadas de oro y el caudal inmenso de nuestra isla cuajada del polvillo multicolor del Supremo Artista.

Así recogió Sixto Febus mil, tres mil, quinientos mil trocitos de espigas y otros tantos colores, para plasmar en arte definitivo y magistral las figuras cimeras del mundo político, artístico y social de nuestra isla. Don Luis Muñoz Marín, el Lcdo. Ernesto Ramos Antonini, la señora Roosevelt y otros surgieron enmarcados maravillosamente con la sabia de nuestra naturaleza, con la ofrenda del follaje borincano. Era ya el conquistador del triunfo anhelado. Podía el arado descansar a la caída de la tarde que ya la mano trazadora del surco respondía al llamado del ruiseñor y de la estrella dormida en sus sueños. Un nombre fulguraba en nuestro cielo artístico: Sixto Febus.

Afán, Creación y Logro

Asegurado ya el instrumento que sirve las exigencias de la vida, el artista viaja y crea. Va a otros países. Nutre su espíritu con nuevos triunfos en el orden académico con el contacto personal con figuras como Picasso y otros altos valores del mundo artístico universal. Sixto Febus mejora su técnica en el arte pictórico. Se convierte en un magnífico retratista que lleva al óleo, con marcada fidelidad, las facciones y el sentimiento del objeto de su habilidad. Es paisajista que sabe llevar al cuadro luces y sombras del contorno. Se supera en el detalle íntimo y refleja su ansiedad poética en la armonía de los colores y en las líneas y perspectivas que motivan su pincel. Hay por ahí infinidad de cuadros que hablan elocuentemente, más que las palabras, del arte de Sixto Febus, de su delicadeza y maestría, del enorme caudal que lleva en la forja de sus ilusiones más íntimas.

Y es, además, cuentista de pluma galana que corre fantásticamente forjando la leyenda, urdiendo la trama breve, escalando la cima del suspenso. Y cosa rara, Sixto Febus que a veces aborda los temas del horror en sus cuentos, como Edgar Allan Poe, es un favorito de los niños. Me decía doña Sisa Negroni de Fernández, la distinguida educadora con quién nuestra sociedad estará siempre en deuda de gratitud, que a los estudiantes que acudían a su círculo de lectura, que ella operaba en su hogar, les encantaban los cuen­tos de nuestro compatriota al extremo de expresarle su deseo de conocerlo y oírlo personalmente con lo cual  ella les complació.

El misterio está en la facultad que tiene este distinguido escri­tor para hacer ameno el relato y además, porque a lo largo de su prosa, campea el maestro que hay en Sixto Febus. Sus mejores cuentos aparecieron en ediciones sabatinas de El Imparcial y luego recogidos en un volumen titulado “Diez de mis cuentos”.

Además de esa faceta del cuento, que es género Literario difícil ya que requiere, en breves palabras introducción, trama y desenlace o sea, una novela en apretadas palabras, Sixto Febus cultiva la crónica de viajes, la que nos brinda el relato de acon­tecimientos y descripción de paisajes y costumbres que requieren poder de captación. Hemos leído de él la descripción de La Se­mana Santa en Sevilla, acontecimiento de relieve universal en el que se reúnen la fe, el arte y la gracia del género popular español. Los tipos que él describe y el orden del desfile son mara­villosos como sólo podía hacerlo un artista como este fino escan­ciador de armonías. Salta a la vista el colorido de España, la gracia andaluza y sobre todo la fe milenaria de un pueblo forjado en las disciplinas de una iglesia secular creadora de santos y de héroes. La misma fidelidad y el mismo poder de captación refleja

Sixto Febus en otras crónicas de viaje ya por las viejas ciudades de Europa, por Norteamérica sorprendente y compleja o por las ru­tas del sol de nuestras antillas, las islas vecinas paridoras de ciclones y de sorpresas políticas de resonancia universal.

 El Oro en la Espiga

En el orden de la profesión, escogida por nuestro compatriota para subsistir, éste siguió con el estudio de las nuevas técnicas poniéndose al día de acuerdo con las nuevas exigencias y a tono con el progreso industrial de nuestro pueblo. Se convirtió en el puntero de toda una generación,  esa generación que responde al llamado de un pueblo que en veinte años rompió las amarras que le tenían sumido en el atraso económico y social. Sixto Febus, además, obtuvo su Maestría en Artes de la Universidad de Puerto Rico, profesando además, una cátedra en dicho centro de estudios. El niño de la aldea ha evolucionado hasta convertirse hoy en un hombre conservador, en el maestro cuya austeridad y sentido de responsabilidad infunde respeto y le ha hecho depositario del homenaje y el aplauso de su pueblo.

Hoy el maestro y buen ciudadano que es Sixto Febus, está con nosotros en Bayamón, la ciudad del aprendizaje, La aldea mayor de ayer, convertida boy en metrópolis crujiente, en fragua de progreso y campo propicio para los hombres, que como él, están en disposición de hacer labor agradable a Dios y a la Patria trasmitiendo a los demás el caudal de sus dones, toda la riqueza de su arte. Esperamos que su estadía entre nosotros sea aprovechada por los niños que como él, allá en su Corozal nativo, sientan en su interior la llama viva del arte espoleándole y señalándole el camino de los escogidos. El clima es distinto y las oportunidades varias y provechosas.  Si en algo se distingue aquella generación es en haber clareado la ruta del Saber y haber puesto a disposición de la juventud estudiosa y bien dotada intelectualmente de hoy los implementos necesarios para la expresión de lo que en otros ha sido agonía y muchas veces fracaso. Hoy he tenido el placer de presentar a ustedes a un hombre que sufrió la agonía de abrirse paso en el campo de las artes pero quién ha triunfado plenamente por el esfuerzo de su gran corazón y el reconocimiento de su gran pueblo. Un hombre que con sus ejecutorias y ansias de superación, ha hecho buenas las pala­bras de Antonio Machado: "Caminante, no hay  camino, se hace camino al andar”. Ese triunfador puertorriqueño es Sixto Febus, Maestro, Poeta, Escritor y Artista.

Por:  Carlos Orama Padilla

 

 

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